Menú Cerrar

Libertad financiera para niños

Quizás, uno de mis mayores errores financieros, es no haber empezado antes a ordenar mis finanzas y a invertir. Por eso quiero que mis hijos, desde pequeños, sepan que  se puede cumplir sueños y que pueden dedicar su vida a trabajar en aquello que les gusta. Que hay algo más que intercambiar tiempo por dinero y que puedes hacer que el dinero trabaje para ti.

Comienza, a hablarles a tus hijos desde pequeños de ahorro e inversión. Explícales que hay otra alternativa a la “carrera de la rata”, esa en la que parece que tu propósito en la vida es estudiar una carrera, trabajar por cuenta ajena, pedir préstamo para el coche, la hipoteca… hacer horas extras para pagarlo todo, y… vuelta a empezar. Diles que existe el consumo responsable y el “no lo compro” hasta que no tenga el dinero ahorrado y si me endeudo es porque es necesario…

Háblales también de “libertad financiera” no en el sentido de no trabajar, sino por el hecho de poder trabajar en lo que les apasione y poder hacerlo desde cualquier parte del mundo.

Estos son algunos consejos y actitudes que yo he puesto en práctica con mis hijos para enseñarles qué es esto de la independencia financiera.

Enséñales a pensar diferente

Enséñales a que cuestionen las cosas y sobre todo el sistema establecido. La primera inversión y la que paga el mejor retorno es en ti mismo, así que aprende tú y enseña a tus hijos educación financiera. Es importante que desde pequeños les hablemos de ahorro, inversión, presupuesto, inflación, interés compuesto, deuda, control del gasto…

Piensa que cuanta más información/formación tengan podrán tomar mejores decisiones. Habla con total claridad sobre dinero en casa, si se ahorra, si se invierte… háblales de tu experiencia, de tus aciertos y de tus errores.

Dale una paga

Utiliza la paga como una herramienta para explicarle conceptos de educación financiera. Dependiendo de la edad, puede empezar a encargarse de comprar “sus cosas”. Cuando tenga suficiente dinero ahorrado puedes abrirle una cuenta para que poco a poco vaya gestionando su dinero, y aumente su responsabilidad.

A medida que vaya aprendiendo puedes comprarle un paquete de acciones o mejor aún, un fondo de inversión. ¿Por qué comprar acciones de unas pocas empresas si puedes comprar el mundo entero? Que empiece con poco y aprenda cómo funcionan los mercados, una inversión, que entienda que esos ahorros pueden producir “ahorritos”.

Anímalos a idear, planificar y llevar a cabo proyectos.

Numerosos estudios afirman que las profesiones o el mundo laboral tal y como lo conocemos, no existirán en un futuro. Las profesiones que habrá entonces aún no están inventadas, así que fomenta la innovación, la confianza en sí mismo y el espíritu de superación.

Es importante que desarrollen las competencias suficientes para liderar su vida económica, enséñales a tomar las riendas de su economía.

Ayúdales a encontrar su verdadera pasión

Eso que podrían hacer siempre, aunque no percibieran ingresos por ello. Anima a tu hijo a trabajar en aquello que le gusta, que lo haga con pasión y para aportar valor a los demás. Déjalos que sueñen, que desarrollen su enorme potencial.

Mark Albion, en su libro “Vivir y ganarse la vida” menciona un estudio  de Srully Blotnick en el que se siguió la vida de 1500 graduados de EEUU entre los años 1960 y 1980. Los separaron en dos grupos:

Los que estaban en el primer grupo afirmaban que primero deberían ganar dinero y después hacer lo que quisieran en la vida. Este grupo estaba formado por el 83% de los participantes (1.245 personas)

Los que estaban en el segundo grupo buscaban perseguir sus sueños, hacer lo que les gustaba confiando en que el dinero acabaría por llegar. En este grupo solo había un 17% (255 personas)

Veinte años después, 101 de los graduados se habían convertido en millonarios. Lo asombroso es que solo 1 pertenecía al primer grupo, los 100 restante pertenecían al segundo, al de aquellos que habían monetizado su pasión.

Motívalos para que sean ellos los que consigan sus propios “premios”

Si quieren una pala de padel más especial o una bicicleta, por poner un ejemplo, deja que sean ellos los que lo consigan con su propio esfuerzo. Así aprenderán a demorar la gratificación, a entender lo importante que es el esfuerzo para conseguir algo, a que son capaces de conseguir lo que se propongan, a inventar fórmulas para conseguir ese dinero que necesitan. Evita la sobreprotección y fomenta su autonomía, responsabilidad, tolerancia al fracaso, perseverancia. Personas que tienen bastante dinero, intentan transmitir a sus hijos esta filosofía, fijándoles importes bajos para la paga. ¿Por qué no hacerlo nosotros también?

El dinero es un medio que te permite conseguir cosas.

Es necesario transmitir a tus hijos una creencia positiva en torno al dinero. Explícales que el dinero es una herramienta que puede ayudarles a conseguir tiempo para hacer lo que les gusta, para perseguir sus sueños, montar su propio negocio o conseguir la libertad financiera. Evita criticar a la gente que tiene dinero, y explícales a tus hijos que si han llegado a esa situación es por una idea de negocio brillante, una gran solución a problemas…

Estoy de acuerdo en que las mejores cosas del mundo, como jugar con tus hijos, hacer deporte, una buena compañía… son gratis, dale al dinero la importancia que merece.

Háblales de frugalidad y fuentes de ingresos.

La mayoría de las personas que han alcanzado la libertad financiera disponen de diferentes fuentes de ingresos pasivos y lo han hecho a través de una vida más bien austera (No es lo mismo que tus gastos mensuales sean de 1.500 € a que sean de 3.000 €)

Edúcales para que eviten el consumismo y enséñales a ser críticos, los mensajes publicitarios nos bombardean a diario, y los niños son especialmente susceptibles a este tipo de mensajes.

Sé un buen ejemplo para tus hijos

De nada sirve contarle “historias” a tu hijo sobre ahorro, inversión, independencia financiera… si haces todo lo contrario. Puedes hablarle sobre las decisiones que tomas en torno al dinero. Si antes de comprar un coche, por ejemplo, decides ahorrar, o comparar diferentes préstamos; cómo haces un presupuesto, o como destinas una parte del sueldo al ahorro y la inversión. Que sepan lo que cuestan los libros, la academia…

Conclusiones

El tiempo es tu mejor aliado, así que empieza cuanto antes. Por un lado porque su riqueza crecerá tanto como lo haga su cultura financiera y por otro lado porque es en el largo plazo donde el interés compuesto despliega toda su magia, así que si quieren hacer crecer su capital a largo plazo, lo mejor es que empiecen a invertir lo antes posible.

“No les des a tus hijos solo dinero, dales la formación necesaria para ser libres financieramente”

4 Comentarios

  1. Drago

    Hola Amalia!

    Cada vez me parece más importante el mensaje de que las Finanzas Personales se deben enseñar desde pequeños en casa, sobre todo sabiendo que no existe interés político en enseñarla en las aulas. Las Finanzas Personales crían niños responsables que serán adultos independientes, más libres para vivir la vida que desean.

    No conocía ese estudio que mencionas! Me ha parecido súper interesante, y creo que la conclusión tiene toda la razón.

    Un abrazo,
    Drago

    • Amalia Guerrero

      Gracias Drago. Efectivamente hoy por hoy, el sistema educativo no incluye conceptos de educación financiera o Finanzas Personales. Personas como tú y como yo, con nuestra labor, pretendemos que estos temas lleguen al mayor número de gente posible. Creo que poco a poco y cada vez más la gente empieza a concienciarse sobre la importancia de una buena «salud financiera»

      Saludos

      Amalia

  2. Maria jose

    Si hubiera tenido toda esta información financiera cuando era pequeña habría podido conseguir muchas cosas……Yo era muy ahorradora, guardaba todas mis pagas, cumpleaños, etc pero al final por una cosa o por otra perdía ese dinero.
    Que buenos consejos!!

    • Amalia Guerrero

      Gracias Maria José. Nuestros mayores lo hicieron lo mejor que supieron, creo que a la mayoría nos han regalado una hucha y/o nos han dado una paga. El problema es que en algunos casos esa paga no iba acompañada de otras enseñanzas y hoy en día en muchos hogares la paga ha sido sustituida por darle dinero a los niños cada vez que lo piden.

      Saludos

      Amalia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: